
Fernando Hierro, nuevo Director Deportivo de la Federación Española de Fútbol. Todavía no sé muy bien cómo se realiza un proceso de selección en el mundo del fútbol: desconozco los requisitos que debe cumplir un candidato, nunca están claras cuáles serán sus funciones dentro de la organización, pocas veces se hacen públicas las cifras reales de los contratos y, sobre todo, siempre llegan nuevas caras cuando las viejas ya están demasiado vistas.
Hierro fue un gran líder en el vestuario del Real Madrid y su desaparición provocó un gran vacío que, todavía hoy, nadie ha conseguido llenar. Raúl nunca debió asumir ese papel y por ello se desgastó antes de tiempo. Pero no había otro y tampoco vino nadie para reclamar los galones. Desde entonces, el gran capitán emprendió algunas aventuras en el fútbol extranjero, con mayor interés económico que deportivo, y poco más se ha sabido de él hasta hoy. Su nombre ya sonó en varias ocasiones para ocupar algún puesto en el Madrid tras la salida de Florentino Pérez, pero sus valedores nunca estuvieron en el bando ganador. Ahora, de la mano de Ángel María Villar, Hierro llega para dar un lavado de cara a la Federación antes de las elecciones y con el marrón de librarse de Luis Aragonés en cuanto tenga ocasión. Lo peor de todo es que, si el relevo llega a producirse, el nuevo seleccionador puede ser Vicente del Bosque, otro que cogerá el cargo más porque su amigo es el que elige y porque se lleva bien con los medios de comunicación. Pero de planificación, de objetivos y de proyectos para la selección se sigue hablando poco.
Esperemos que algún día nos dé un ataque de dignidad similar al de los austriacos o que, de una vez por todas, alguien se presente en la Federación para trabajar por el fútbol español, en vez de por los patrocinadores, las televisiones, los medios afines o por su propio beneficio. ¿Será pedir demasiado?
Foto: vía Biografías y vidas.


