La locura de Liga de la temporada pasada sólo ocurre muy de vez en cuando. El Barcelona tenía la competición ganada en enero y la dejó escapar gracias a la excelente remontada del Real Madrid del repescado Beckham y del maltratado Capello. Esta temporada la situación se repite pero los protagonistas se han invertido: el Madrid es el que tiene siete puntos de ventaja y el Barcelona es el que debe recuperarse, si es que puede. Muy difícil será que veamos una nueva machada y, sin ánimo de querer quitarle emoción a la Liga, parece más realista empezar a fijarse en los equipos que lucharán por entrar en Champions.
¿Alcanzará el Villarreal el objetivo para el que está preparado?
Llegar a una semifinal de Copa de Europa fue algo grandioso que trajo consecuencias. Al año siguiente se quedaron sin competiciones continentales. Con menos ingresos, hubo que reducir gastos. Y llegó la decisión de prescindir de Riquelme, pero sin dejar que este pisotease a la entidad. Dos años después, Pellegrini vuelve a afrontar el reto con un equipo muy equilibrado y competitivo.
A priori, las plazas de Liga de Campeones eran para Real Madrid, Barcelona y Valencia. La cuarta sería para el Sevilla, dependiendo de la continuidad de su proyecto, o para el Villarreal. Mientras, Espanyol y Atlético tendrían que esperar al año siguiente o a que alguno fallase. Como Valencia y Sevilla no han cumplido las expectativas, y Espanyol y Atlético las han superado, la situación para el Villarreal seguiría siendo muy disputada pero bastante similar a la inicial.
Por eso, aunque los amarillos parecen ir de tapados, de sorpresa o de revelación, no nos dejemos engañar: si no entran en Champions, habrán fracasado.
¿Será capaz el Espanyol de demostrar todo su potencial?
El Espanyol es un equipo sólido en todas sus líneas, con jugadores por encima del nivel medio del campeonato y por eso andan por las posiciones de cabeza. Pero, ante todo, el Espanyol tiene, junto con Marcelino, al mejor entrenador español de la Liga. Valverde ha sabido sacar el mejor rendimiento de una buena plantilla y ha demostrado que sus hombres pueden competir al más alto nivel.
Y, mientras todas las miradas se centran en Tamudo, también hay que destacar la labor de la dirección deportiva: conservar lo fundamental (Luis García no se va al Valencia), establecer prioridades (aunque Iraizoz es un gran portero, el equipo cuenta con Kameni y la oferta económica del Athletic permitía afrontar nuevas operaciones) y mejora continua (el año pasado Rufete, este Valdo).
Quizás sea un poco pronto para entrar en Champions (ver las dificultades del Zaragoza en el tramo final de la pasada temporada y en lo que va de la actual), aunque las aspiraciones del conjunto catalán están muy meditadas y podrían empezar a dar sus frutos.
¿Aguantará el tirón el impredecible Atlético?
El gran triunfo de esta temporada para el Atlético no son los nuevos fichajes, ni el Kun Agüero, ni la marcha de Torres. Lo mejor es la calma que se respira en la entidad y la paciencia que se está teniendo con el trabajo de Aguirre. El técnico mexicano siempre me ha parecido el idóneo para el Atleti, pese a los altibajos del equipo, la pobreza de su juego en numerosas ocasiones y los resultados del año pasado. Pero el Vasco, entrenador entregado a su profesión pero con una visión mucho más completa de todo lo que le rodea, también tardó varias temporadas en obtener el máximo rendimiento en el Osasuna.
Con la pegada que está exhibiendo en la primera mitad de Liga (excelente pareja Forlán-Agüero) y las mejoras experimentadas en defensa (dos goles encajados en los últimos cinco partidos) el equipo cumple los requisitos para estar arriba. Pero el Atlético es imprevisible aunque, al menos, este año no están esperando al mercado de invierno para corregir los errores cometidos.
¿Resucitará el Valencia de la discordia?
A poco que Koeman tenga un poco de tiempo para trabajar (otra cosa diferente es el entorno y las guerras presidenciales), el equipo valencianista mejorará los resultados. Quizás no nos recuerde la efectividad de Cúper, ni la superioridad de Benítez ni el rendimiento de Quique, pero con la plantilla que maneja y el calendario que se les ha quedado, el equipo tendrá que ganar posiciones. Lo mejor que le puede pasar al Valencia es hacer el menor ruido posible y esperar a que otro equipo pinche como ellos. Pero el requisito imprescindible debe ser entrar en Europa (aunque la Champions se le ha puesto complicada). Y, por el camino, que Koeman aproveche para ir formando el equipo que quiere para la próxima temporada.
¿Y el Sevilla, volverá a ser el equipo ganador al que nos habíamos acostumbrado?
No sé si tomármelo como una decepción o como una decisión en función de las circunstancias, pero parece como si el Sevilla, atropellado por los acontecimientos del 2007 (el éxito, Puerta, los casos de Dani Alves y Kanouté, la marcha de Juande), vaya a priorizar el resto de competiciones por encima de la Liga, donde hasta el momento se ha mostrado demasiado irregular (tantas victorias como derrotas: ocho).
Podría ser una opción. Muy arriesgada, pero valiente y coherente con las ansias de crecimiento de la entidad: dejar en segundo plano la lucha por los cuatro primeros puestos a cambio de optimizar la disposición de la plantilla para Copa y Champions. Ya lo ha hecho Benítez con su Liverpool cuando se descolgaba del Chelsea a las primeras de cambio, y le ha ido bastante bien, así que podría ser la apuesta de Jiménez y de sus superiores. Todo por ver a ese gran Sevilla, que aún no ha dado el salto cualitativo esperado por diferentes motivos, pero que puede seguir haciendo honor a su título de mejor club del 2007.
Para la Champions aún queda un poquito más, así que ya hablaremos del tema más adelante. Mientras tanto, podéis opinar al respecto, que este año estaría bien que hubiera más comentarios en el blog, que mis opiniones siempre son las mismas y el debate siempre es provechoso.
Fotos:
Manuel Queimadelos.