Noche decisiva

Con Barcelona y Sevilla ya clasificados, lo de mañana es puro trámite y hoy es cuando se decide todo lo que importa. El Madrid se juega su pase a los octavos y el Valencia intentará lograr un milagro en Londres para meterse en UEFA.

Real Madrid – Lazio

Clasificación grupo C:
1. Real Madrid, 8 puntos.
2. Olympiakos, 8 puntos.
3. W. Bremen, 6 puntos.
4. Lazio, 5 puntos.
* Fuente: uefa.com

La situación del Madrid no es tan grave: juega en casa, contra el último de su grupo y depende de sí mismo. Pero si pierde, está fuera. De ahí que todos hablen de final anticipada, el Bernabéu presente lleno absoluto y los jugadores se preparen para una gran noche europea. En cualquier otro caso, sería recomendable buscar calma y quitar presión a los futbolistas, pero estamos hablando del Real Madrid. Los blancos rinden mucho mejor cuando se sienten observados y se la juegan a todo o nada. Si hay algo característico en el estilo de los madridistas a lo largo de su historia no es ni el juego bonito ni la excelencia; es su competitividad.

En realidad todo favorece al Real Madrid. La Lazio viene de víctima y cederá la posesión al equipo español. Por tanto, si el Madrid controla el encuentro, pasará; y si los italianos se desmelenan a la contra, el Madrid lo aprovechará porque tiene más calidad y se encuentra más cómodo con espacios. En ambos casos, el Madrid es favorito y sólo sus despistes defensivos y sus lagunas tácticas pueden hacer que se les escape la clasificación.

Chelsea – Valencia CF

Clasificación grupo B:
1. Chelsea, 11 puntos.
2. Rosemborg, 7 puntos.
3. Schalke 04, 5 puntos.
4. Valencia CF, 4 puntos.
* Fuente: uefa.com

Lo del Valencia es bastante más complicado. Juega contra el líder, en casa del todopoderoso Chelsea, donde los ingleses no pierden desde hace ni se sabe. Los de Koeman están obligados a ganar pero, además, dependen del resultado del Schalke. Y todo ello en un mal momento para la entidad, después del cambio de entrenador.

Tras la salida de Quique, más por desgaste que por resultados, puede que los movimientos de Koeman no hayan sido los más adecuados. El equipo tiene carencias, seguro; pero cuenta con una buena plantilla, suficiente para haber mejorado el rendimiento que venía dando durante la temporada. Aún así, el holandés parece que viene con prisas y ha pretendido imponer cambios demasiado rápido, alejándose de las ideas de su predecesor, dejando muchos culpables por el camino y marcando nuevas pautas de juego en muy poco tiempo. Según estaban las cosas, parecía más lógico buscar la complicidad de los futbolistas y pulir errores poco a poco, para afrontar más adelante cambios de identidad y nuevas inversiones para la ya maltrecha economía del club. Pero el fútbol no entiende de paciencia y lo único que importa es el momento.

Leave a Reply